Por qué silban los hombres

José Ruiz Guirado

SIEMPRE me he preguntado por qué los hombres silban y las mujeres, no. Entre las diversas respuestas recibidas, ninguna me ha convencido lo suficiente, como para tomarla en serio. Lo que sí he comprobado, es que a partir de cierta edad, se acentúa el silbido. También hay trabajos y oficios en los que se da con más naturalidad. En estos, parece como si fuera necesario para hacer más llevadero lo penoso y rutinario del esfuerzo. Hemos desechado el natural llamamiento a los animales, o la comunicación o aviso, cuando la voz no alcanza -en determinadas situaciones y lugares- y no hay otro medio de hacerlo. (Se me acaba de subir la gata a la pantalla. Tiene un sexto sentido para estas cosas, y ha debido de barruntar que nos estamos columpiando. Lo noto, porque primero me mira fijamente, y luego se queda “leyendo” lo escrito. Y seguramente estará pensado para sí: “Borrasca. Cómo se tiene que haber acostado este pavo para venir con éstas. Miedo me da. Dónde acabaremos y de qué hablaremos.) Vamos a ver, que cuando se filosofa, no va a ser siempre de temas trascendentes. También tienen derecho las cosas cotidianas a que se les preste atención. Que sí, que aquéllas son la generalidad, pero éstas, también nos pertenecen. Evidentemente, por poner un ejemplo, trasciende más el comportamiento de Tiger Woods, porque ha sido, es una persona a la que siguen multitudes. Que se fijan en lo que hace, cómo lo hace. Porque es un icono para grandes y pequeños. Y descubrir que detrás de esa fachada hay una doble moralidad, una miseria. Claro que trasciende más que si a unos viejetes les da por silbar y alguien se plantea por qué lo hacen. Porque, se quiera o no, silban más número de personas de lo que parece a simple vista. Por tanto, ha de ser tenido en cuenta como fenómeno de masas. Ya habrá quien, como el gato, esté mirando para otro lugar. Y como el gato, estará rumiando los mismos pensamientos. O quien se esté diciendo: Esto va a acabar como el rosario de la aurora. Pues, no señor. Que cuando tenga más investigado el asunto con trabajo de campo, ya contaremos aquí mismo el resultado de la investigación. El único problema, es que como a las personas que se les va a preguntar, ya tienen una larga escuela; lo más probable es que salgan por peteneras, y el resultado resulte pintoresco, cuando no folklórico. Ahora que lo pienso, hay días que se mete uno en laberintos inescrutables. No podía hablar del tiempo, de política, del fútbol, de toros, de mujeres como todo el mundo. Temas fáciles, sin mucha complicación, donde todos pueden opinar. No señor. Tiene que ser del silbidito. Mañana será del sexo de los ángeles y al otro, del mecanismo de la flauta de Bartolo. Pero, hombre de Dios, cíñase a lo suyo, que hay cancha para aburrirse. Y no enrede, hombre, que las musas también tienen derecho a un descanso. Que las tiene todo el año a jornada intensiva. Y cualquier día se le van a plantar y le van a espetar a su cara: “O nos llama usted para temas como mandan los cánones, o que le den.” Cómo está el mundo. No sé dónde vamos a llegar. Uno se preocupa por asuntos de interés general, y se lo pagan con desdén. De todas formas seguiremos con nuestras pesquisas. Igual, cuando menos se piensa, salta la liebre. Y nos enteramos el porqué de silbar de esta guisa. Veremos mañana por donde sopla el viento.

5 pensamientos en “Por qué silban los hombres

  1. Pepe, el blokero (pongo la k para que no suene blocero) me ha dejado en ascuas con esto del silbido y el sexo.

    No creo que su “informador” de cabecera le pueda sacar de dudas, pero con lo viajado que está y lo leído que es cualquiera sabe.

    Será cosa de que, una vez resuelto el enigma, se acerque al Ministerio de Igualdad y le ponga las pilas a Doña Bibiana, vaya a ser que en esto también haya que poner las cosas en su sitio.

  2. Tambien silban las mujeres, al menos en mi tierra, ya lo creo que silvan. By the way, nunca oí silbar a mi padre, en cambio si a mis nietas, , les he enseñado yo a hacerlo.

    Tiger Woods silbaba y seguirá silbando, cuando su madre, como medicinas ¿eh? no como celestina, les traía, les traerá, pastillas disfrazadas de mujeres de muy buen ver.

    Y tambien he visto y oido silbar a mujeres, que parecían de derechas, por lo mucho que lo hacían insultando al perdedor.

  3. Mi experiencia personal es que no he conocido mujer alguna de la generación de mis padres que silbara.
    En mi generacion, creo recordar que he oido a alguna hacerlo, pero en la de mis hijos conozco varias que silban con la potencia de los pastores cuando conducen a grandes rebaños, cosa que yo nunca he logrado hacer.
    Sin embargo Descartes en el ensayo ‘Météores’, cuenta cómo la marquesa de Carcasona, alumbró el silbido al mundo.

  4. las mujeres si silvan!!!!! ahora si tu machista te crees que solo los hombres silvan es porque no conoces a ninguna mujer solo a esclavas que pretenden hacerte la vida mas facil!

  5. A ver flor, por resentidas y gente que esta a la defensiva como tu es que a las mujeres nos catalogan de locas! eso de no oir a una mujer silbar no es machista! es solo q no han oido! yo conozco mujeres que saben silbar, mas no que lo hacen a diario, o silban una canción! así q relájate que las opiniones no van en tu contra!
    Yo personalmente detesto el sonido de un silbido!! me pone mal genio jaja, creo que es xq en mi oficina les da por silbar cuanta canción sale! lo peor de todo es q ni la entonan! pero en efecto, los hombres silban con más frecuencia, xq? no lo se… pero vale conversar de temas cotidianos…

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